Abstract

This document examines the determinants of innovation capacity and the relationship between it and the internationalization using multivariate technique linear regression The results suggests that there are four organizational variables (determinants), principally which favorably affect to innovation capacity of SMEs. And also, that innovation capacity is positively related to internationalization. The characteristics of the findings are discussed, taking into account the proposed research model

1. Introducción

La internacionalización y la innovación son consideradas los factores más relevantes en el éxito de los negocios (Zahra et al, 2000[1]; Vila y Kuster, 2007[2]) y son reconocidos como importantes fuentes de crecimiento de la empresa (Prashantham, 2008[3]; Vila y Kuster, 2007[2]). Ambas desempeñan un papel preponderante en un entorno empresarial competitivo como el de las pequeñas y medianas empresas (PYMEs), y son consideradas como factores clave en el desempeño de la empresa y mutuamente dependientes (Denicolai et al., 2015[4]). La internacionalización fomenta la innovación (Ernst y Unctad, 2005[5]), mientras que la innovación aumenta las oportunidades de internacionalización (Kotabe et al, 2007[6]) y juega un papel muy importante en la internacionalización de una empresa (Vernon; 1966, 1979[7]).

La innovación está asociada con la creación y el uso del conocimiento en las empresas (Amabile et al., 1996[8]; Khilji et al., 2006[9]; Palacios et al., 2009[10]), lo que les permite obtener productos/servicios mejores que la competencia y con ello tener una ventaja competitiva para competir en mercados locales e internacionales (Dibrell, et al. 2008[11]; Madrid, et al. 2009[12]). La innovación puede conducir a aumentar la cuota de mercado y a obtener una mayor producción y productividad (Shefer y Frenkel, 2005[13]; Van Auken et al., 2008[14]). También, la innovación ha demostrado una fuerte e influyente relación con el funcionamiento de una PyME (Verhees y Meulenberg, 2004[15]). Para Schumpeter (1934, 1942[16]) la innovación es determinante en el crecimiento económico y es una alternativa para crecer como empresa y mejorar el rendimiento organizacional. Hay una variedad de determinantes claves en una PYME innovadora que afectan al negocio y al funcionamiento de la innovación (Radas y Bozic, 2009[17]; Voudouris et al, 2000[18]). La innovación de productos con éxito conduce a la decisión de las PyMEs para entrar en el mercado de exportación. La decisión de una empresa para entrar en los mercados internacionales es en sí mismo un proceso innovador (Cassiman y Golovko, 2011[19]).

En cuanto a la expansión internacional, las empresas no están exentas de dificultades (Cuervo-Cazurra et al., 2007[20]). En este contexto, la exportación es una estrategia particularmente importante de internacionalización para las pequeñas y medianas empresas (Leonidou y Katsikeas, 1996[21]). La internacionalización se produce cuando la empresa amplía su venta, producción u otras actividades de negocio en los mercados internacionales (Knight y Liesch, 2002[22]) y también es entendida como un proceso incremental de operaciones domésticas, vía exportaciones e inversiones extranjeras directas al negocio multinacional (Johanson y Wiedersheim-Paul, 1975[23]; Johanson y Vahlne, 1977[24], 1990[25]).

En este trabajo nos centraremos en las PYMEs catalanas, nos enfocaremos en la relación entre innovación e internacionalización exportadora y nos apoyamos en teorías y enfoques que sustentan las investigaciones más recientes sobre innovación e internacionalización. En los trabajos de investigación de los últimos doce años sobre internacionalización e innovación, se observa más de un marco teórico, es decir, que un artículo puede tener más de una teoría o enfoque al mismo tiempo. Encontramos tres marcos teóricos utilizados por los investigadores que ayudan a comprender el propósito de esta investigación:

1. Teoría de recursos y capacidades, donde investigadores como Penrose (1962[26]), Andrews (1971[27]), Chandler (1992[28]), y varios otros (Cooper et al.,1991[29]; Lippman y Rumelt, 1982[30]; Barney, 1991[31]; Teece, 1982[32]; Teece et al., 1997[33]; Conner, 1991[34]; Wernerfelt, 1984[35], 1989[36]; Grant, 1991[37], 1996[38]: Nelson y Winter, 1982[39]; Klein et al., 1991[40]) han estudiado este enfoque que se mueve entre la economía y la dirección estratégica, demostrando una estrecha relación entre recursos y capacidades.

2. Teoría de la internacionalización, donde el modelo de Uppsala de Johanson y Wiedersheim-Paul, (1975[23]) representa el marco general de referencia sobre el que se apoyan muchas otras investigaciones relacionadas con este enfoque (Leonidou y Katsikeas, 1996[21]; Oviatt y McDougall, 1994[41]; McDougall y Oviatt, 1996[42] y 2000[43]; O’Farrell y Wood, 1998[44]; Rialp y Rialp, 2001[45]; Welch y Welch, 2009[46]; Ellis, 2000[47]).

3. Teoría de redes, utilizada por investigadores para explicar cómo se internacionalizan las empresas (Blankenburg et al., 1996; Gulati, 1998[48]; Rialp y Rialp, 2001[45]). Adicionalmente, conviene decir que los estudios sobre innovación, en su gran mayoría se apoyan en el enfoque de innovación y son de los que más abundan en la literatura (Yu y Si, 2012[49]; Filatotchev y Bishop, 2002[50]; Chetty y Stangl, 2009[51]; Nordfors, 2004[52]; Dávila et al., 2006[53], Schumpeter, 1934[54]; Luecke y Katz, 2003[55]; Wolff y Pett, 2006[56]).

2. Revisión de literatura

Innovación e internacionalización. En los últimos años, la economía mundial ha experimentado un cambio dramático con un nuevo escenario económico que requiere una combinación del emprendimiento, la innovación y la internacionalización (Hagen et al., 2014[57]). Tradicionalmente, la internacionalización y la innovación se han estudiado por separado, pero sólo recientemente han sido consideradas cada vez más en el mundo académico por estar fuertemente relacionadas entre sí (Etemad y Keen, 2012[58]; Zucchella y Siano, 2014[59]). La literatura económica presenta algunas inconsistencias con la relación innovación e internacionalización (Schubert y Simar, 2010[60]; Woerter y Roper, 2010[61]; Damijan et al., 2010[62]; Cassiman y Martínez-Ros, 2007[63]). La interrelación de la innovación, la internacionalización y el emprendimiento es un campo de estudio con una serie de vacíos en la investigación donde la relación de causalidad entre ellas es controvertida (Hagen et al., 2014[57]). Una gran cantidad de literatura argumenta que las empresas internacionales tienden a explotar sus capacidades innovadoras en varios mercados (Pla-Barber y Alegre, 2007[64]; Kafouros et al., 2008[65]; Cassiman y Golovko, 2011[19]; Denicolai et al., 2014[66]). Otros estudios argumentan que la relación entre la innovación y la internacionalización es casi insignificante e incluso negativa (Hitt et al., 1997[67]). La literatura sobre la innovación, sugiere que tanto hacia adentro como hacia afuera la internacionalización fomenta la innovación (Ernst y Unctad, 2005[5]), mientras que la literatura sobre internacionalización sugiere que la innovación incrementa las oportunidades de internacionalización (Kotabe et al., 2007[6]). Una integración de las dos corrientes revela que existiría un vínculo bidireccional entre esos dos conceptos (Castellani y Zanfei, 2007[68]). En otras palabras, las predicciones teóricas y conceptuales sugieren que la innovación y la internacionalización son mutuamente dependientes (Higón y Driffield, 2007[69]).

D’Angelo (2012[70]) encontró que el uso de I+D tiene un impacto positivo y significativo en la intensidad de la exportación, mientras que el gasto en I+D no lo tiene. Golovko y Valentini (2011[71]) encontraron un efecto positivo de la actividad de innovación en las empresas en crecimiento que se dedican a la exportación, y viceversa. Algunos estudios cuantitativos encontraron que las PYMEs que recibieron subvenciones públicas eran más propensas a participar en la innovación de productos y procesos (Roper et al., 2008[72]), mientras que otros no (Nauwelaerts y Vijfeyken, 2013[73]). El apoyo del gobierno es importante para la internacionalización de las PYMEs (Brewer, 2009[74]), en cambio Bannò, et al (2013[75]) y Yannopoulos (2010[76]) encontraron que el impacto del apoyo del gobierno en la internacionalización depende de la experiencia de internacionalización, las estrategias, los recursos dedicados al proceso de internacionalización y las capacidades. Van Beveren y Vandenbussche (2010[77]) encontraron una relación positiva entre la innovación en productos y procesos y exportación. Por su parte, Becker y Egger (2007[78]) encontraron una importancia dominante de la innovación en productos para la decisión de exportar, en cambio otros estudios encontraron una importancia dominante de la innovación en procesos para la exportación (Damijan et al., 2010[62]).

Con relación a las pequeñas y medianas empresas, especialmente las que operan en los sectores de manufactura, éstas ya no pueden actuar sin tener en cuenta los riesgos y oportunidades asociados a la innovación e internacionalización (Ruzzier et al., 2006[79]). Pero las PYMEs, tradicionalmente se han considerado contribuyentes débiles en el proceso de innovación y la internacionalización, debido a su insuficiente infraestructura financiera y de gestión (Higón y Driffield, 2007[69]; Wang et al., 2010[80]). Estas empresas tienden a depender menos de las actividades de innovación costosas como la investigación en I+D, ya que tienen un entorno de trabajo flexible que les permite desarrollar productos innovadores de manera muy rápida (Dibrell et al., 2008[11]). En relación con el proceso de internacionalización, las PYMEs experimentan una falta de economías de escala (Freeman et al., 2006[81]), a pesar de haber puesto de manifiesto una tendencia creciente a la internacionalización en las últimas décadas (Majocchi y Zucchella, 2003[82]).

Efectos de la innovación en la internacionalización. La relación entre la capacidad de innovación y el desempeño de la exportaciones no es uniforme, sino más bien depende de la configuración organizativa de la empresa (Yi et al., 2013[83]). La decisión de una empresa para entrar en los mercados internacionales es en sí mismo un proceso innovador (Cassiman y Golovko, 2011[19]). La innovación está asociada con la creación y el uso del conocimiento en las empresas (Khilji et al., 2006[9]; Palacios et al., 2009[10]), lo que le permite obtener productos/servicios mejores que la competencia y una ventaja competitiva para competir en mercados locales e internacionales (Dibrell, et al., 2008[11]; Madrid, et al., 2009[12]). La innovación ha demostrado tener una fuerte e influyente relación con el desempeño de una PYME (Verhees y Meulenberg, 2004[15]) e induce a las empresas a aumentar sus actividades de exportación (Monreal-Pérez et al., 2012[84]). Para Halilem (2014[85]), la innovación favorece la internacionalización. Yu y Si (2012[49]) sostienen que las empresas que utilizan diferentes sistemas de innovación y participan activamente con programas de colaboración extranjera tienden a seguir una estrategia internacional. La innovación de productos tiende a fomentar las exportaciones (Oke et al., 2007[86]; Ruzzier et al., 2006[79]) y la combinación de innovación de procesos y productos, aumenta la propensión a exportar (Van Beveren y Vandenbussche, 2010[77]). Existe pues una asociación entre innovación e internacionalización (Almeida y Fernandes, 2008[87]; Andersson y Loof, 2011[88]). Becker y Egger (2007[78]) encontraron que la innovación era importante para exportar, lo mismo que Damijan et al. (2010[62]). La internacionalización tiende a enriquecer la capacidad de una empresa y mejora su rendimiento a través de la innovación (Kafouros et al, 2008[65]). Estos investigadores también señalan que no todas las empresas pueden beneficiarse de la innovación, por ende la relación innovación-rendimiento es moderada por el grado de internacionalización de la empresa y argumentan que un alto rendimiento tecnológico no necesariamente va de la mano con un alto rendimiento económico. Vila y Kuster (2007[2]) han demostrado que no se requieren todos los tipos de dimensiones de innovación para encontrar nuevos clientes en nuevos países.

Las empresas difieren en el tipo de innovación y en la forma de alcanzar sus ventajas competitivas en el mercado (Zaltman et al., 1973[89]; Henderson y Clark, 1990[90]; Damanpour y Gopalakrishnan, 2001[91]). Las tipologías de innovación se pueden clasificar según la naturaleza de la innovación (innovaciones tecnológicas e innovaciones administrativas) o según su carácter novedoso o arriesgado (Damanpour, 1991[92]).

Las innovaciones tecnológicas incluyen nuevas tecnologías, productos y servicios, y se dividen en innovaciones de producto e innovaciones de proceso (Abernathy y Utterback, 1978[93]). Por su parte, las innovaciones administrativas se relacionan con políticas o formas de organización (Daft, 1978[94]; Zmud, 1982[95]; Damanpour y Evan, 1984[96]). En cuanto al carácter novedoso y arriesgado de las innovaciones (Zaltman et al., 1973[89]), éstas se basan en el conocimiento organizativo existente y se pueden clasificar en aquellas innovaciones que introducen una menor cantidad de cambios en los productos desarrollando el diseño y reforzando las competencias de la empresa (Freeman, 1994[97]; Henderson y Clark, 1990[90]). Según este criterio, existen también las innovaciones que requieren conocimientos tecnológicos muy diferentes de los actuales.

3. Modelo de investigación

Medimos los efectos de la capacidad de la innovación en la internacionalización exportadora. Para ello, primero medimos los efectos de la gestión de proyectos, los sistemas de gestión, la gestión del conocimiento, las TICs y la gestión tecnológica sobre la capacidad de innovación. Nuestro modelo también considera el tamaño de la empresa como variable de control que influye en la internacionalización exportadora (ver Figure 1).

Figure 1.

Figura 1. Marco conceptual de los efectos de la innovación en la internacionalización

Fuente: elaboración propia

1. gestión de proyectos de innovación contempla los recursos asignados, el equipo de trabajo, la cartera de proyectos, la financiación pública, el grado de éxito y ejecución.

2. los sistemas de gestión son los procesos, la evaluación y la propia gestión.

3. la gestión tecnológica se refiere al uso de nuevas tecnologías y a la transferencia tecnológica internacional.

Bahadir et al (2009[98]) encuentra que la innovación es uno de los más consistentes motores del crecimiento de las ventas, pero no distingue entre los tipos de innovación (procesos, productos, gestión de proyectos, por ejemplo) o fases del proceso de innovación, ya que, diferentes factores que influyen en la innovación pueden llevar a diferentes resultados. Nosotros incluimos esos factores en nuestro modelo. Ar y Baki (2011[99]) hallaron que tanto la innovación en procesos como en productos tienen una fuerte y positiva asociación con el desempeño de una PYME y March-Chorda et al (2002[100]) demuestran el excesivo coste del proceso de innovación en una PYME y la incertidumbre sobre la aceptación de nuevos productos en el mercado. En las pequeñas y medianas empresas, las deficiencias en innovación dan lugar a dificultades para crecer y exportar, lo que las deja fuera de las cadenas productivas exitosas (Mcadam y McConvery, 2004[101]).

En cuanto al conocimiento, factor considerado en nuestro modelo, ha sido identificado como una fuente clave de la ventaja competitiva internacional por varios investigadores (Akgün et al. 2012[102], Santos et al. 2012[103]). En el mismo contexto, McNaughton (2001[104], 2003[105]) encontró que el conocimiento ha permitido a muchas empresas alcanzar mercados internacionales de forma más rápida. Por su parte, Oviatt y McDougall (1994[41]) enfatizan la importancia del conocimiento en una empresa para el desarrollo sostenible de nuevas empresas internacionales.

Otro factor que hemos incluido en nuestro marco conceptual son los sistemas de gestión y en este sentido, Hu (2005[106]) argumenta que el éxito en las operaciones de negocios internacionales requiere de sistemas de gestión óptimos, ya que, las fortalezas internas no siempre pueden garantizar el éxito en los mercados internacionales. Por eso, muchas empresas, frente a una expansión internacional han explorado nuevos modelos de gestión de recursos humanos, de proyectos (I+D) y de comercialización (Porter 1990[107]). Desarrollar y aprovechar estas prácticas empresariales, requiere de experimentación y asumir riesgos (Singh et al 2012[108]). Por lo tanto, estas prácticas empresariales, están estrechamente vinculadas a las operaciones internacionales de las empresas (Battistella et al. 2012[109]).

3.1 Hipótesis

El comportamiento de las exportaciones depende de la empresa y de su idiosincrasia institucional (Yi et al, 2013[83]). Según Huarng y Yu (2011[110]) y Welbourne et al. (2012[111]), la innovación es la capacidad de la empresa para crear nuevos productos con éxito e introducirlos al mercado (Renko et al 2012[112]). También, la innovación puede mejorar la capacidad de la empresa para reconocer y explotar nuevas oportunidades en los mercados internacionales por delante de sus competidores (Cantarello et al 2011[113]; Chaston y De Scott 2012[114]; Sandulli et al. 2012[115]). Por lo tanto:

Hipótesis 1: La capacidad de innovación afecta positivamente en el desempeño de las exportaciones (internacionalización).

La innovación es un elemento fundamental de la competitividad empresarial y una necesidad estratégica para lograr una sostenibilidad en el mercado y aumentar el crecimiento económico a largo plazo, por lo que puede considerarse como un proceso y una actividad recurrente dentro de las organizaciones, en la que el proyecto de innovación es la unidad de flujo llegando a considerar la empresa como una cartera de proyectos y programas (López-Paredes et al, 2010[116]).El término innovación incluye actividades que no son nuevas objetivamente, sino nuevas actividades que no se han realizado con anterioridad en la empresa, pero esto no significa que la innovación tenga menos importancia para la gestión que la investigación y el desarrollo en una organización, conceptos que se refieren a las actividades que sí son nuevas objetivamente, es decir, que no hay evidencia de que se hayan realizado o aplicado con anterioridad dentro o fuera de la empresa.

Un proyecto de innovación representa para las organizaciones involucradas un esfuerzo temporal, único y elevado, se planifican de acuerdo a unos objetivos y para ejecutarlos de forma efectiva y eficiente, requieren de la aplicación de conocimientos, habilidades y técnicas específicas. La gestión de proyectos de innovación a que hace mención nuestro modelo conceptual, contempla todos los recursos asignados por la alta dirección, al equipo de trabajo, la cartera de proyectos, las ayudas y financiación pública para el desarrollo de proyectos de innovación y el grado de éxito y ejecución de los mismos. Un sistema de gestión de proyectos de innovación se refiere a los procesos de innovación y evaluación periódica llevados a cabo por la alta dirección y a los sistemas de gestión de innovación de la calidad de productos y servicios.

Desde el punto de vista estratégico, existen relaciones entre la estrategia tecnológica empresarial, la cartera de proyectos en desarrollo por parte de la empresa y los proyectos de innovación que se vayan a realizar en el futuro. Estas relaciones han sido establecidas y estudiadas en la literatura durante las últimas dos décadas y se ha demostrado que las prácticas en gestión de proyectos influyen en el éxito del proyecto de innovación (Tatikonda y Rosenthal, 2000[117]). En los estudios sobre gestión de proyectos se distingue a menudo entre éxito del proyecto y éxito en su gestión, donde una buena gestión puede influir en el éxito, pero no es una garantía del mismo, y ni siquiera el cumplimiento de los objetivos puede determinar el éxito o el fracaso de un proyecto a lo largo del tiempo (Wit, 1988[118]).

A pesar de que una mejor capacidad de innovación se relaciona positivamente con la obtención de buenos resultados en proyectos (Bakker et al, 2010[119]), no existen en la literatura trabajos empíricos que desciendan al nivel de detalle para examinar y analizar prácticas concretas que sean adecuadas para la gestión de la innovación a nivel de proyecto (Hoang y Rothaermel, 2010[120]).La capacidad de innovación desempeña un papel esencial en la empresa, y a pesar que se ha vinculado a la obtención de beneficios a corto plazo (Jansen et al, 2005), el éxito a largo plazo en proyectos y cartera de proyectos ha quedado demostrada por Biedenbach y Müller (2012[121]). Por lo tanto:

Hipótesis 2: La gestión de proyectos de innovación se relaciona positivamente con la capacidad de innovación de una empresa.

Hipótesis 3: Los sistemas de gestión de proyectos se relacionan positivamente con la capacidad de innovación de una empresa.

Las empresas que desarrollan talento a través del uso del conocimiento son menos limitadas a abrirse espacio en el ámbito internacional (Anderson et al. 2012[122]; Felício et al. 2012[123]). Algunos investigadores reconocen al conocimiento como el principal factor de la innovación y de la competitividad de las empresas (Nonaka y Takeuchi, 1995[124]; Nonaka, 1994[125]; De Clercq y Arenius , 2006[126]). Por su parte, Kessler et al. (2000[127]) ponen de manifiesto el impacto positivo de la gestión de conocimiento y la innovación en los resultados. Hutchinson y Quintas (2008[128]) enfatizan que la mayoría de las investigaciones se centran en la gestión del conocimiento de la grandes empresas, principalmente y sugieren que las PYMEs podrían aplicar la gestión del conocimiento del mismo modo. Bell et al. (2004[129]) hallaron que las PYMEs que utilizan el conocimiento tuvieron un comportamiento diferente al resto en cuanto a su estrategia de negocio. La presencia de conocimiento por sí sola en una organización no es suficiente para conseguir la innovación (Amar y Juneja, 2008[130]). Los individuos parecen saber más de lo que pueden explicar (Polanyi, 1966[131]) y el conocimiento que podemos expresar en palabras y números sólo representa una parte de nuestras posibilidades (Nonaka, 1994[125]). La idea de que el conocimiento juega un papel importante en la economía no es nueva (Schumpeter, 1934[54]). La base de todos los conocimientos, en particular, el componente que trae la innovación, está en el conocimiento tácito, es decir, lo que tácitamente las personas conocen o saben (Polanyi, 1966[131]). El conocimiento tácito juega un papel fundamental en el proceso de innovación y es a menudo fuente de innovación y ventaja competitiva (Nonaka y Konno, 1998[132]; Polanyi, 1966[131]; Darroch y McNaughton, 2002[133]). La capacidad de innovación permite a las organizaciones explorar sus fuerzas internas, reconociendo las oportunidades del entorno, neutralizando las amenazas externas y evitando las debilidades internas (Barney, 1991[31]). Por lo tanto:

Hipótesis 4: La gestión del conocimiento tiene un efecto positivo en la capacidad de innovación de una empresa.

La innovación tecnológica es cada vez más importante en la competitividad (Gorodnichenko et al, 2010[134]). Dado que la globalización y la competencia internacional se intensifican, la tecnología se torna fundamental en el desempeño exportador de las empresas en el mercado global (Yi et al, 2013[83]). La tecnología tiene una relación positiva con el desempeño de las exportaciones, pero más específicamente, la tecnología afecta a los resultados de exportación basado en el sector en el que opera la empresa (Rodríguez y Rodríguez, 2005[135]). En cuanto a la gestión de transferencia de tecnología, ésta puede permitir a una empresa mejorar la productividad en la fabricación, adaptabilidad y eficiencia en las alianzas, expansión internacional y una ventaja competitiva sostenible (Cui, et al., 2006[136]). La transferencia de tecnología implica esfuerzos estratégicos para difundir información sobre las prácticas innovadoras de las personas, organizaciones y comunidades para ayudarles a gestionar los retos de utilizar esa información y crear un cambio dentro de sus entornos de trabajo (Backer, 2000[137]). Por lo tanto:

Hipótesis 5: La transferencia/gestión tecnológica tiene un efecto positivo en la capacidad de innovación de una empresa.

La rentabilidad de las TICs se ha convertido en un tema muy relevante sobre todo en el caso de las PYMEs, las cuales difieren de las empresas más grandes en la forma en que abordan las TICs (Lucchetti y Sterlacchini, 2004[138]; Haug et al, 2011[139]). La gran mayoría de los trabajos sobre los efectos de las TICs se refieren a las grandes empresas. La incorporación de las TICs en las PYMEs permite agilizar y abaratar sus procesos operativos estándares (Peirano y Suárez, 2006[140]) como también, mejorar la toma de decisiones, facilitar y potenciar las actividades de aprendizaje e innovación. Por lo tanto:

Hipótesis 6: Las TICs tienen un efecto positivo en la capacidad de innovación de una empresa.

La relación entre el tamaño de las empresas y la internacionalización ha sido ampliamente estudiada en la literatura sobre la internacionalización, donde las organizaciones más grandes parecen tener una capacidad competitiva internacional más fuerte que las más pequeñas. El tamaño de la empresas es importante como variable de control en el comportamiento de la innovación y de la internacionalización de las PYMEs (Cassiman y Golovko, 2011[19]). Las empresas más grandes tienden a tener una ventaja en el desarrollo de la innovación y la internacionalización (Vaona y Pianta, 2008[141]; Wolff y Pett, 2006[56]). En efecto, Stoian, Rialp y Rialp (2011[142]) sugieren que el tamaño de la empresa tiene una relación positiva con el desempeño exportador de las PYMEs.

4. Datos y metodología

En España, el 99,9% del tejido empresarial está constituido por PYMEs y en Cataluña es el 99,86%, de las cuales el 95% son microempresas (INE, DIRCE 2014, datos a 1 de enero de 2014). En Europa las PYMEs representan el 99,8% del total de empresas (Annual Report on European SMEs 2013/2014).

4.1 Datos

Los datos corresponden a un cuestionario de autoevaluación estructurado donde se preguntó por prácticas de gestión empresarial (internacionalización, innovación, sistemas de gestión, cultura, gestión de proyectos, productos, procesos, marketing, I+D, etc.), tiene 47 preguntas, 10 apartados con 5 preguntas cada uno puntuándose de 1 a 5 cada pregunta. Esta encuesta la contestaron directores, gerentes, socios y responsables de PYMEs catalanas.

Los datos fueron recogidos por la Agencia para la competitividad de la empresa (ACCIÓ), organismo público dependiente de la Generalitat de Catalunya, son de corte transversal (cross-section), entre 2009 y 2012 y corresponden a 272 PYMEs catalanas de 17 sectores económicos cuyos perfiles se muestran en la Figure 2.

Figure 2.

Tabla 1. Perfil de las empresas entrevistadas

Fuente: elaboración propia

La Figure 3 muestra la distribución de empresas por tamaño considerando la normativa europea (Comisión de la UE 2003/361/CE de 6 de mayo de 2003).

Figure 3.

Tabla 2. Distribución de empresas por tamaño

Fuente: elaboración propia

La Figure 4 muestra las exportaciones de España durante 2017, donde 727 empresas facturan el 63,4% de la exportación total. Cataluña representa el 25,6% de las exportaciones, con 70.828,7 millones de euros y 46.651 exportadores (28,9% s/total).

Figure 4.

Tabla 3. Exportaciones en España durante 2017 por tramos de facturación

Fuente: elaboración propia

4.2. Metodología

Para el análisis de los datos se utilizó como técnica multivariante la regresión lineal para probar el grado de ajuste de los datos analizados con el modelo conceptual propuesto, confirmando su validez.

Variable dependiente: De acuerdo a los objetivos del estudio, la variable dependiente es la internacionalización exportadora medida por la intensidad de exportación y cuyo cálculo es la proporción de las ventas de exportación sobre las ventas totales (Basile, 2001[143]; Pla-Barber y Alegre, 2007[64]), por el mercado de exportación y por la propensión a la exportación.

Variables independientes: Nuestro marco conceptual toma como variable independiente la capacidad de innovación (medida por la proporción del gasto en I+D sobre las ventas totales) que incluye los productos y los procesos de innovación mas la innovación en marketing (estrategia de marca). Los mejores resultados (rendimiento) son consecuencia; a) del proceso de innovación en la empresa (Freel, 2005[144]; Dibrell et al., 2008[11]), ya que, una mejora significativa de los procesos internos puede conllevar a un uso más eficiente de los recursos, puede ayudar en la consecución de tamaño óptimo de una PYME, facilitar los procesos de aprendizaje, etc. (Wolff y Pett, 2006[56]), b) de la innovación en el producto por el cual se decide invertir (Freel, 2005[144]; Dibrell et al., 2008[11]), y, c) de cómo se gestiona ese nuevo producto en términos de marketing -de la marca principalmente- (Lynn et al., 1996[145]) y no necesariamente de la cifra del presupuesto en innovación, por más que se logren mejores márgenes brutos si el ratio presupuesto en I+D/Ventas es mayor (correlación positiva).

Otras variables: Incluimos cinco variables organizacionales para contrastar su efecto en la capacidad de innovación, a saber, gestión del conocimiento, las TICs, gestión tecnológica, sistemas de gestión y gestión de proyectos de innovación. Cada una de estas variables son medidas con una escala Likert.

4.2.1. Variable de control: tamaño de la empresa

Como variable de control incorporamos el tamaño de la empresa (número total de empleados) que se asocia con los resultados de exportación (Caldera, 2010[146]; Dhanaraj y Beamish, 2003[147]). Uhlaner et al. (2013[148]), demuestran que las empresas de menor tamaño y que innovan en productos suelen estar relacionadas con el crecimiento en las ventas.

4.2.2. Medidas de innovación

En esta investigación la innovación se mide principalmente por la intensidad en I+D medida por la proporción del gasto en I+D sobre las ventas totales. En efecto, algunos estudios consideran ésta medida para medir los esfuerzos de las empresas hacia la innovación (Hirsch y Bijaoui, 1985[149]; McGuinness, 1981[150]); pero quizás más importante que esto son algunos estudios que han encontrado que la intensidad en I+D tiene un efecto significativo sobre el crecimiento de las PYMEs (Beise-Zee y Rammer, 2006[151]; Raymond y St-Pierre, 2010[152]).

4.2.3. Medidas de internacionalización

Para los fines de esta investigación, la internacionalización ha sido considerada en términos de dos variables distintas: “intensidad de exportación” cuyo cálculo es la proporción de las ventas de exportación sobre las ventas totales (Basile, 2001[143]; Pla-Barber y Alegre, 2007[64]) y “ámbito de exportación” o “mercado de exportación”. Ambas reflejan el grado de internacionalización de una empresa (Sullivan, 1994[153]). En nuestro trabajo la internacionalización se ha medido con el promedio de las exportaciones sobre facturación. Sabemos que la internacionalización es un proceso multidimensional que cuenta con mucho debate científico sobre el problema de la medición y operatividad del rendimiento internacional exportador (Pangarkar, 2008[154], Sousa, 2004[155]).

Como segunda dimensión importante del comportamiento de internacionalización, nuestro modelo considera el ámbito o mercado de exportación, el cual contempla los principales mercados de exportación. Investigar sobre esto es importante, ya que, nos muestra la tendencia que las empresas se están expandiendo internacionalmente. En nuestro estudio, los mercados de exportación considerados son: Europa Occidental, Europa del Este, Estados Unidos y Canadá, América Latina, Asia y Oceanía y África. Algunos estudios han demostrado una relación positiva entre el ámbito de exportación y rentabilidad de las exportaciones utilizando un método de agrupación de mercados geográficos similar (Piercy, 1981[156]; Delios y Beamish, 1999[157]; McDougal y Oviatt, 1996[42]).

5. Resultados empíricos

El marco conceptual de la Figure 1 se contrastó utilizando el método multivariante de regresión lineal. Los datos analizados son de corte transversal (cross-section) y fueron recogidos entre 2009 y 2012, correspondientes a 272 PYMEs catalanas. Para descartar la multicolinealidad entre los predictores, en SPSS realizamos el diagnóstico de colinealidad. Se analizó la Tolerancia de cada regresor Tolerancia=1-R i 2 y el Factor de Inflación de la Varianza que es precisamente el inverso de la tolerancia, como se muestra a continuación: FIV i=1/(1-R i 2). Los datos arrojados por ambos procedimientos muestran que no hay multicolinealidad (ver últimas dos columnas de la Figure 6). También se ha descartado el problema de la endogeneidad de las variables, ya que, se cumple que E(ε|X1, X2, …Xk)=0 Ɐ X1, X2, …Xk

Las Figures 5-7 muestran los estadísticos descriptivos, la matriz de correlación, la estimación de los parámetros y las pruebas estadísticas para probar los efectos de la gestión de proyectos de innovación en la capacidad de innovación (Hipótesis 2), los efectos sobre la capacidad de innovación para aquellas PYMEs que cuentan con un sistema de gestión de proyectos de innovación (Hipótesis 3), los efectos en la capacidad de innovación de la gestión del conocimiento (Hipótesis 4), los efectos de la gestión tecnológica (transferencia de tecnología) en la capacidad de innovación (Hipótesis 5), y los efectos de las TICs en la capacidad de innovación (Hipótesis 6). Seguimos las sugerencias de Swamidass y Kotabe (1993[158]), mediante el procedimiento de regresión denominado “pasos sucesivos” (stepwise).

Figure 5.

Tabla 4. Estadística descriptiva de la muestra completa (n=272) para contrastar Hipótesis 2-6

Fuente: elaboración propia

Figure 6.

Tabla 5. Matriz de correlación de la muestra completa (n=272) para contrastar Hipótesis 2-6

Fuente: elaboración propia

Figure 7.

Tabla 6. Efectos variables organizacionales s/la cap.de innovación: parámetros estimados de la muestra completa (n=272) para contrastar Hipótesis 2-6

Fuente: elaboración propia

La especificación de esta primera parte de nuestro modelo se muestra en la Ecuación (1), siendo la variable dependiente la capacidad de innovación. Los regresores que más explican el modelo son las variables independientes gestión de proyectos y sistemas de gestión. El aporte de las TICs y de la gestión del conocimiento es marginal en la ecuación (1).

Capacidad_Innovación1(Gestión de Proyectos)+β2(Sistemas de Gestión)+ β3(Gestión del conocimiento)+β4(Gestión Tecnológica)+β5(TICs)+εi

La Figure 7 muestra un coeficiente de regresión positivo y significativo (β=0,35, t=8,1) entre la variable dependiente capacidad de innovación y el término de primer orden de la variable independiente gestión de proyectos, lo que viene a reforzar la Hipótesis 2 que establece un efecto positivo en la capacidad de innovación de una empresa cuando recurre a la gestión de proyectos de innovación. Un resultado también positivo y significativo (β=0,31, t=6,8) es el que muestra la variable dependiente y el término de segundo orden de la variable independiente sistemas de gestión, situación que refuerza la Hipótesis 3. Para las otras dos variables independientes los resultados son también positivos y significativos, contrastando las Hipótesis 4 y 6, respectivamente. La transferencia tecnológica fue excluida del modelo como regresor por el análisis de regresión por lo que no se pudo contrastar la Hipótesis 5, a pesar de que el coeficiente de correlación entre la capacidad de innovación y la transferencia tecnológica es positiva y significativa al nivel 0,01 bilateral (ver Figure 6).

Los efectos de las cuatro variables organizacionales analizadas (ver Figure 7) y la capacidad de innovación es estadísticamente positiva y significativa. El valor del estadístico de prueba para el Modelo 1 (F=184,89) de ANOVA es significativamente distinto de 1 para cualquier nivel de significación, y el coeficiente de determinación R² y R² corregido -que mide el porcentaje de variación de nuestra variable dependiente considerando sólo el número de variables que hemos incluido en el modelo- explica en un 74% nuestro modelo.

El argumento central de nuestra investigación se centra en la Hipótesis 1, que establece que la capacidad de innovación afecta positivamente en el desempeño de las exportaciones (internacionalización). En el siguiente paso de nuestro análisis, hemos probado esta relación. Los estadísticos descriptivos, la matriz de correlación, las estimaciones de los parámetros y las pruebas estadísticas para el análisis de nuestra muestra de 272 empresas se muestran en las Figures 10,8,9.

Figure 8.

Tabla 7. Estadística descriptiva de la muestra completa (n=272) para contrastar Hipótesis 1

Fuente: elaboración propia

Figure 9.

Tabla 8. Matriz de correlación de la muestra completa (n=272) para contrastar Hipótesis 1

Fuente: elaboración propia

Figure 10.

Tabla 9. Efectos de la cap. de innovación s/la internacionalización exp.: parámetros estimados de la muestra completa (n=272) para contrastar Hipótesis 1

Fuente: elaboración propia

La especificación del modelo completo se muestra en la Ecuación (2).

Internacionalización_Exportadora=β1(Intensidad en I+D)+β2(InnovaciónProductos)+ β3(InnovaciónProcesos)+β4(InnovaciónMarqueting)+εi

Los resultados se muestran en la Figure 10. El coeficiente beta para las variables capacidad de innovación (que incluye innovación en productos, procesos y márketing) con la internacionalización exportadora es 0,64 (t=13,5), lo que indica el apoyo a nuestra Hipótesis 1, que establece que la capacidad de innovación afecta positivamente en el desempeño de las exportaciones (internacionalización).

Esto se reafirma con los resultados del análisis ANOVA que es significativamente distinto de 1 para cualquier nivel de significación (F=183,36). Por su parte, el coeficiente de determinación R² y R² corregido explica en un 40% nuestro modelo. En la siguiente sección, vamos a discutir las implicaciones teóricas potenciales y gerenciales de nuestros hallazgos. También ofreceremos posibles vías para futuras investigaciones en el área de internacionalización e innovación.

6. Discusión y conclusiones

En general, los resultados apoyan la hipótesis central de nuestra investigación. La capacidad de innovación de las PYMEs catalanas tiene un efecto positivo en su internacionalización exportadora. Esto se alinea con la opinión de Barney (1991[31]) el cuál afirma que las empresas obtienen ventaja competitiva sostenible, es decir que crea valor no al mismo tiempo que la competencia, implementando estrategias que exploren sus fortalezas, reconociendo las oportunidades del entorno, mientras neutralizan las amenazas externas y evitan las debilidades internas. El estudio ofrece dos importantes contribuciones. En primer lugar, contribuye a la literatura sobre internacionalización (Hessels, 2007[159]). En segundo lugar, este estudio encontró que la inversión en innovación de productos es importante para la internacionalización, así como también la inversión en márketing y en procesos. En este último caso hay investigaciones que encontraron una relación inversa (Becker y Egger, 2007[78]). Además, nuestros resultados proporcionan una explicación razonable sobre los factores organizacionales que inciden en la capacidad de innovación. Todos los modelos recogidos en la regresión lineal arrojaron un coeficiente de determinación elevado. Sin embargo, la transferencia tecnológica internacional no tiene un efecto significativo sobre la capacidad de innovación. Los sistemas de gestión demostraron ser un potente predictor de la capacidad de innovación junto a la gestión de proyectos de las PYMEs catalanas. Por lo tanto, nuestros resultados apoyan la idea de que las PYMEs catalanas que utilizan sistemas y gestión de proyectos de innovación aumentan su capacidad de innovación, lo que puede beneficiar su proceso de internacionalización. Esto es consistente con hallazgos en investigaciones previas. Las variables TICs y gestión del conocimiento son las que menos aportan al modelo. Nuestros resultados generales son importantes, ya que, entrega ideas a los gerentes para que desarrollen sistemas de gestión en innovación y realicen gestión de proyectos. Para las PYMEs que se especializan, es un desafío, ya que cuentan con una experiencia de innovación en el ámbito nacional/local/doméstico y pueden utilizar su capacidad de innovación en productos, en procesos y en márketing para internacionalizarse. Además, se espera que nuestros resultados proporcionen a los administradores un criterio adicional para la evaluación de los beneficios, costes y contingencias sobre innovación de la PYMEs al momento de decidir sobre si se internacionalizan o no. Nuestros hallazgos empíricos son particularmente útiles porque brindan nuevos datos sobre la relación intrínseca entre innovación e internacionalización. En base a los resultados, los gerentes corporativos de las PYMEs catalanas podrían considerar una mayor interacción entre estos centros de innovación y su planificación estratégica de proyectos. Los resultados del estudio también tienen ramificaciones para las autoridades o responsables de las políticas públicas. A pesar de las implicaciones prácticas de nuestros hallazgos, hay limitaciones. En particular, nuestro estudio está sesgado hacia las PYMEs catalanas de 17 sectores económicos y los resultados también deberían ser probados en PYMEs de otros lugares geográficos y países. Aunque los resultados de la muestra son robustos, reconocemos que la interpretación no es generalizable, si consideramos que las empresas de mayor tamaño, en particular de los países desarrollados, tienden a tener una ventaja innovadora distinta en términos de economías de escala en comparación con las empresas más pequeñas (Patel y Pavitt, 1991[160]).

Nuestro principal interés de investigación fue examinar el efecto y relación entre la innovación y la internacionalización exportadora con una base de datos de corte transversal para un período de sólo cuatro años. Por lo tanto, podríamos sugerir un futuro estudio similar, pero con datos longitudinales donde se aborde el tema de la asignación de recursos específicos en innovación y su efecto directo en la internacionalización. Sin embargo, incluso este tipo de datos podría ofrecer sólo respuestas parciales de la complejidad de las relaciones entre innovación e internacionalización (Damijan et al., 2010[62]). En particular, hemos propuesto que la innovación tiene un efecto directo en la internacionalización y que la capacidad de innovación se ve influenciada por la gestión de proyectos de innovación y por los sistemas de gestión. Las investigaciones futuras también podrían diferenciar las numerosas formas de apoyo público para identificar aquellas que van en ayuda de la innovación, la internacionalización o a ambos al mismo tiempo.